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jueves, 12 de noviembre de 2015

Ráfaga 13

El primer sábado que pasé en el CIR me cayó servicio de comedores. Se trataba de poner y quitar platos, vasos, cubiertos, etcétera, en el inmenso comedor del CIR, que ocupaba dos naves de considerable tamaño. Y barrer y fregar dichas naves, por supuesto. Entré de servicio a las ocho de la mañana. Regresé a la compañía a las once de la noche. A pesar de todo, no fue un trabajo excesivo, ya que todo lo hicimos con mucha calma. Rompí un plato. Como ya llevaba tres días allí y ya había comprobado que el sentido del humor no abundaba por aquellos barrios, me pareció inadecuado informar de la novedad al inmediato superior. Así que, sin que nadie me viera, me tomé la libertad de ir a por una escoba, recogí los restos del caído y los eché en el cubo de la basura. En el despa­cho del oficial responsable del comedor, Franco reinaba después de muerto desde una foto inmensa colgada en la pared. No había a la vista ninguna imagen del Rey, Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, recordemos.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ráfaga 6

En el bar de la estación desayunamos el segundo bocata del yayo brigada, mientras esperamos que nos venga a recoger un autocar que nos ha de llevar hasta el CIR (Centro de Instrucción de Reclutas, recordemos) situado en la bonita localidad de El Ferral del Bernesga. El señor del bar no tiene la culpa de que estemos allí -nosotros tampoco, la verdad-, así que le hacemos gasto: cervezas, coca colas, cafés con leche... Desgraciadamente aparece el autocar. Subimos a él, escoltados por cuatro veteranos chulitos con gafas de sol, paquete de Ducados en el bolsillo de la camisa y banderita española en la correa del reloj, que nos dan la bienvenida pasando la gorra solicitándonos un donativo absolutamente voluntario para sus gastos diversos. Todo el mundo pone algo en la puta gorra, pobre del que no ponga, le esperaría un campamento aún más duro de lo que nos encontraremos. Por supuesto que estas prácticas están prohibidas y que los mandos se encandalizarían y tomarían serias medidas si se enteraran de ellas. Pero como no se enteran...