domingo, 15 de noviembre de 2015

Ráfaga 15

La ceremonia de los caídos se celebraba cada viernes a mediodía. Todas las compañías for­maban en la explanada central aguantan­do el sol de julio. El coro­nel, desde la tribuna, lanzaba su arenga pa­triótica semanal. Explicaba la histo­ria de un abanderado en la guerra de Marrue­cos. Le hirieron en el bra­zo derecho y cogió la bandera con la mano izquierda. Recibió un balazo en la mano iz­quierda y sujetó el asta de la bandera con el soba­co. Le die­ron en el hom­bro iz­quier­do -mala suerte- y se pasó la ense­ña al otro soba­quillo. Tam­bién allí le tocaron, por supuesto, y en este pun­to de la na­rra­ción el coro­nel hizo una pausa dramática y lanzó la pre­gunta que la tro­pa es­peraba:
- ¿Y sabéis entonces con qué cogió la bandera?
Y un sordo rumor se fue extendiendo entre las filas de las compañías: "¡Con la polla!".
- ¡Con los dientes!
Lástima, un final vulgar estropea una buena historia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario